<title>Desmitificando el fenómeno therian | MUNDO NORTE

Títulos

04/03/26

Desmitificando el fenómeno therian

En los últimos meses los medios de comunicación y las redes sociales se llenaron de videos, fotos y opiniones a raíz de la visibilización de los llamados “therian”. Podemos definirlos como personas que se identifican simbólicamente con características de un animal, del cual también toman rasgos para crear máscaras, accesorios, posturas, movimientos y hasta sonidos.



Como era de esperar, los therian trajeron tras de sí diversas opiniones y críticas, llegando muchas veces a las agresiones injustificadas.

Una de las preguntas más comunes que surgieron, fue si este fenómeno estaba relacionado con algún tipo de patología psiquiátrica, lo cual es esencial aclarar desde un principio: no estamos hablando de un trastorno.

Los therian, en su mayoría, son grupos de adolescentes que, como tales, están formando su identidad, lo que los lleva a una búsqueda activa de identificación con distintos modelos y el compartir dicha búsqueda con grupos de pares afines. Este es uno de los pasos clave más importantes durante esta etapa de la vida, en donde lo “extra-familiar” (el grupo de amigos/pares, o lo que los therian llaman “manada”) se vuelve más importante y de mayor referencia que lo “intra-familiar”, creando una ruptura con sus antiguos modelos (los padres).

Además de estas características, los adolescentes pasan normalmente por períodos de inestabilidad emocional, cierta impulsividad y la necesidad de mostrarse diferentes a lo establecido por el mundo adulto.

 


Entonces, ¿cuándo debemos prestar atención para detectar un posible sufrimiento psíquico? Más allá de si el adolescente se nombra como “therian”, “furry”, etc., lo más importante a evaluar es la conexión existente con la realidad. Esto quiere decir que, cuando esta identificación parcial para a ser total, estamos frente a una persona que deja de lado su vida cotidiana, para llevar una correspondiente con el animal elegido. En estos casos, ya no existe una certeza de identidad como ser humano, lo cual nos lleva a la necesidad de una evaluación profesional más profunda para distinguir la existencia de una idea delirante. La misma se define como una idea equivocada, alejada de la realidad, de la cual la persona tiene una certeza patológica de que es real (cree realmente que es un animal, otra persona o, en algunos casos, hasta una entidad divina).     

Otros signos de alarma en los adolescentes son: las conductas auto (golpes, cortes) o hetero agresivas (hacia otras personas, animales u objetos), irritabilidad constante, cambios bruscos en sus conductas o en el rendimiento escolar, aislamiento social marcado o abandonos de la escuela y del hogar.

Debido a esto, para poder hablar de patología, es necesario realizar un análisis mucho más profundo e individualizado, teniendo en cuenta múltiples factores, evitando caer en la generalización o en el diagnóstico rápido y liviano de internet.

La desinformación lleva a más discriminación y “hate”, cuyas consecuencias en personas vulnerables pueden ser destructiva, sobre todo en etapas adolescentes en donde la sensibilidad ante la mirada del otro es mayor.

Quizás sea posible que el fenómeno therian traiga debates más enriquecedores a nivel social, relacionados con este maltrato hacia el que es diferente y el cuestionamiento real y profundo hacia una sociedad que no le está ofreciendo a los jóvenes características positivas con las cuales identificarse, debiendo orientar las mismas al mundo animal. 

 

Dra. Julieta Bonino

Médica psiquiatra

Ig: @dra.julietabonino 

Pages