Por Román Reynoso para Mundo
Norte
Los Polvorines, provincia de
Buenos Aires - En el marco del Día Mundial de la Hipertensión,
especialistas del Hospital Polo Sanitario de Malvinas Argentinas encendieron
las alarmas sobre una de las patologías más subestimadas por la población
general. Conocida en el ámbito médico como el "asesino silencioso",
la hipertensión arterial se consolida como la principal causa de muerte
cardiovascular a nivel global, un escenario que exige mayor educación,
prevención y adherencia a los tratamientos.
"La hipertensión es el que
nosotros consideramos el asesino silencioso", advirtió el doctor Jorge
Lord (M.P. 554572), jefe de residentes de la institución sanitaria. Durante una
jornada de concientización dirigida a pacientes que se encontraban en las salas
de espera, el profesional remarcó que el mayor peligro radica en su carácter
asintomático. La enfermedad trabaja de manera sistémica en el organismo hasta
desencadenar daños orgánicos graves e irreversibles, tales como insuficiencia
cardíaca, hipertrofia del corazón o enfermedad renal crónica.
El protocolo correcto para
medir la presión
Uno de los ejes centrales del
encuentro fue desmitificar la forma en que los pacientes monitorean su presión
arterial en el hogar. Lord fue categórico al desaconsejar el diagnóstico basado
en una única toma aislada, un error frecuente en la cotidianidad clínica.
El protocolo sugerido por el
especialista consiste en:
- Realizar la medición dos veces por semana.
- Efectuar las tomas preferentemente por la mañana.
- Descartar el primer registro y promediar los
dos siguientes para obtener un valor real.
Estos resultados, enfatizó, deben
ser analizados indefectiblemente por un médico para pautar los pasos a seguir
de manera personalizada.
Hábitos, sal y medicación: el
tridente preventivo
Más allá del monitoreo constante,
la modificación en el estilo de vida es la piedra angular del tratamiento. En
cuanto a la alimentación, el equipo médico hizo hincapié en la restricción del
sodio. El límite recomendado a nivel clínico es de cinco gramos diarios (el
equivalente a una cucharadita de café). Sobrepasar esta medida favorece la
retención de líquidos y, en consecuencia, dispara la presión en el torrente
sanguíneo.
El sedentarismo es otro de los
factores de riesgo a combatir. La recomendación médica apunta a realizar
actividad física un mínimo de tres veces por semana, integrando siempre
ejercicios de fuerza. "Esta actividad cardiovascular va a permitir que las
presiones vuelvan a valores más cerca de lo normal", detalló el jefe de
residentes.
Finalmente, la jornada sirvió para derribar mitos respecto al tratamiento farmacológico. La hipertensión es una condición crónica que, en la gran mayoría de los casos, demanda medicación de por vida. En este punto, se advirtió sobre los peligros de la automedicación o la suspensión abrupta de las drogas prescritas al notar mejoras momentáneas. "Lo ideal es que no lo haga el paciente, siempre consulte a un médico para que él sea el encargado de ajustar este tratamiento médico", concluyó Lord.
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