Títulos

24/08/26

APUNTES PARA COMENZAR A LEER FICCIONES DE JORGE LUIS BORGES, por Vartan Gómez



PARTE 1: EL JARDÍN DE SENDEROS QUE SE BIFURCAN


Ahora voy a divagar un poco sobre Ficciones, el primer libro oficial de cuentos de Jorge Luis Borges, publicado en 1944. Este es su primer libro de cuentos, pero no el primero que publicó, porque ya tenía en su haber varios libros de poesías y ensayos publicados con antelación, siendo Historia universal de la infamia, un antecedente de sus textos narrativos, ya que, en este volumen, nos presentaba una serie de resúmenes de personajes infames de la historia, pero contado en pocas páginas y con un tono novelístico y épico. Entre tanta biografía de personajes reales, introduce el cuento “Hombre de la esquina rosada”, con el que ensaya un cuento propio en toda regla, con sus propios personajes inventados, pero reflejo de los compadritos arrabaleros de su Buenos Aires natal. 

Ficciones, al tratarse de una recopilación de cuentos, pertenece entonces al género narrativo, y donde la gran mayoría de los textos son de corta extensión, salvo alguno que otro que ocupa unas cuantas páginas más que el resto, pero que desarrolla un poco mejor sus ideas más abstractas. Igual, en mi opinión bien personal, qué bueno que a Borges no se le dio por escribir una novela extensa, porque si ya en sus cuentos no deja de meter conceptos e ideas bien rebuscadas que te dejan pensando un largo rato después de leerlos, una novela de Borges sería un desafío intelectual bastante grande de superar. A Borges le encantaba el género de la novela, pero no le interesaba practicarlo, le gustaba más la condensación que ofrece la brevedad del cuento.  



El libro Ficciones consta de dos partes: El jardín de senderos que se bifurcan, de 1941, que consta de siete cuentos, y Artificios, de 1944, con nueve cuentos en su haber. Cada parte tiene su respectivo prólogo, donde se van dando algunas pautas que llevaron a la creación de los cuentos que lo componen. 

Procedo ahora a hacer un breve comentario de cada cuento, que no cuenta como resumen, ya que prefiero que sea una motivación para su lectura. Empiecen por los que les parezcan más interesantes. 

La primera parte, El jardín de senderos que se bifurcan, comienza con el cuento “Tlön, Uqbar, Orbis Tertius”, uno de los cuentos de mayor extensión de esta antología. El Borges Narrador del cuento, en charla con su amigo Bioy Casares, terminan por dar con un país imaginario, Uqbar, que aparece en una enciclopedia apócrifa. Poco tiempo después, Borges se encuentra con el Tomo 11 de la Enciclopedia de Tlön, un mundo imaginario cuya base es el idealismo filosófico, es decir, donde todo existe en base a las percepciones de los individuos y todo puede ser trasformado por ellos. Esto es sólo el comienzo de algo más perturbador. Como dato personal, este fue el primer cuento de Borges que leí en mi vida, a los 15 o 16 años. Lo odié. Lo odié por años. Tuvo que pasar toda una carrera de Letras para que le encontrara la vuelta y el gusto y ahora es de mis cuentos favoritos.

Sigue “Pierre Menard, autor del Quijote”, el primero de los cuentos donde se reseña la obra de un escritor apócrifo, es decir, que no existe. Se hace un catálogo de su obra visible, que ronda entre el absurdo y la contradicción, y se habla de su empresa imposible: escribir el Quijote desde cero, ya no como lo hiciera Cervantes, sino como el simple Pierre Menard. Por más tonto que parezca este cuento, es la base de muchas ideas que dieron pie a los estudios de la lingüística, la semiótica, la filosofía y la estética de la recepción del siglo XX. 

“Las ruinas circulares” nos habla del intento de un soñador de darle vida a un personaje soñado. Usa para esos las ruinas abandonadas de un templo de forma circular con una mística especial. Aunque el soñador también tiene su secreto. No por nada Borges dice que en este cuento todo es irreal. 

“La lotería en Babilonia” habla de cómo un simple juego de azar, como es la lotería, en la ciudad de Babilonia termina por institucionalizarse y crear un sistema de orden sobre el caos que es la vida. Puede que “La Compañía” una institución perversa que rige el control de la lotería, tenga más influencia de lo que al narrador le gustaría… o quizás no. 

“Examen de la obra de Herbert Quain” es el segundo cuento donde se reseña la obra de un escritor imaginario. Muchas de las ideas de las obras de Herbert Quain se van a utilizar de alguna manera en los cuentos del propio Borges a lo largo de este libro. De hecho, hasta termina por citar a “Las ruinas circulares” como tomada de una idea de este escritor apócrifo. 

“La biblioteca de Babel” nos cuenta, básicamente, que el universo es una biblioteca infinita y eterna llena de hexágonos con estanterías llenas de libros y escaleras que los conectan unos con otros hasta donde se pierde la vista en cualquier dirección. El narrador, perdido como los demás en esta biblioteca sin fin, describe los hexágonos, los libros, a los habitantes, las leyendas que surgen y trata de entender el Orden que hay en ese mundo ominoso.

Llegamos así a “El jardín de senderos que se bifurcan”, el cuento homónimo a esta primera parte de Ficciones y que la clausura. Aquí se nos cuenta la historia de Yu Tsun, un espía chino en Inglaterra que debe dar un mensaje al Imperio Alemán. Perseguido de cerca por un oficial británico, Tsun traza un plan para transmitir ese mensaje a los alemanes y eso lo lleva a encontrarse con un personaje que resolverá un enigma del antepasado del narrador: cómo su bisabuelo, Ts’ui Pên, dejó todas sus riquezas y a su familia atrás para retirarse a pasar el resto de su vida escribiendo un libro y construyendo un laberinto. La respuesta a esta decisión, una vez más, es un concepto de esos que te dejan pensando en los fundamentos de lo que llamamos “realidad”. 



PARTE 2: ARTIFICIOS


Artificios, la segunda parte de Ficciones, cuenta con nueve cuentos en total. 

En lo personal, creo que acá Borges bajó un par de cambios porque estos cuentos son un poco más sencillos de entender, al menos para un lector no muy avezado en Borges. Tampoco es que sean tan sencillos, porque siguen siendo juegos conceptuales de la imaginación del escritor, en una época en la que estaba inmerso en la lectura constante. No por nada todavía no se había quedado ciego y trabajaba en diversas bibliotecas. Hay que entender que, a Borges, más que la anécdota de una historia, el argumento, le interesaba barajar ciertos conceptos que lo inquietaban y a eso es a lo que le daba el verdadero desarrollo. Buen ejemplo de esto es cuando en “Tlön, Uqbar, Orbis Tetius”, dice: “Las revistas populares han divulgado, con perdonable exceso, la zoología y la topografía de Tlön; yo pienso que sus tigres transparentes y sus torres de sangre no merecen, tal vez, la continua atención de todos los hombres. Yo me atrevo a pedir unos minutos para su concepto del universo.” (Jorge Luis Borges: “Tlön, Uqbar, Orbis Tertius”, en: Ficciones, Madrid, Alianza Editorial, 1999, p.22.). Me acuerdo ahora de la primera vez que leí este cuento, yo quería saber de los tigres transparentes y las torres de sangre, no de cómo se dice luna en los diferentes lenguajes de Tlön. (Lunar o luneció se dice en las lenguas del sur, en el hemisferio norte, cosas como aéreo-claro sobre oscuro redondo o anaranjado-tenue del cielo, por si les intrigaba saberlo. Op.cit., p.23.). Como vemos, las cosas maravillosas y fantásticas de un mundo imaginario a Borges le daban lo mismo, lo que a él le interesaba era realmente los conceptos filosóficos y lingüísticos de ese mundo nuevo. 

Pero vayamos a los cuentos de Artificios.

Arrancamos fuerte con “Funes el memorioso”. Aquí, el narrador de la historia nos cuenta de la habilidad que obtuvo Ireneo Funes, un campesino uruguayo que, tras un accidente donde se golpeó la cabeza y lo dejó inválido, adquirió la capacidad de la Memoria Absoluta, esto es, recordarlo todo, memorizarlo todo. Puede parecer algo fascinante, pero termina siendo algo aterrador. 

Seguimos con algo un poco más sencillo, menos conceptual: “La forma de la espada”. En este cuento, el Borges Narrador escucha el relato de la cicatriz en la cara de su interlocutor, un irlandés que estuvo en las revoluciones de su país y viene con una historia de traición a cuestas. Con un giro final interesante.

“Tema del traidor y el héroe” continúa un poco con la temática del cuento anterior, pero no está relacionado más que conceptualmente, al hablarnos de personajes metidos en una revolución y donde la traición está a flor de piel, pero unida a la idea del heroísmo, la teatralidad y la manipulación.

“La muerte y la brújula” es un cuento policial. Ocurren una serie de asesinatos y nuestro detective, Erik Lönnrot, se embarca en la búsqueda y la captura del presunto asesino. Sucede en Paris (aunque, como dice Borges en el prólogo correspondiente: “(…) pese a los nombres alemanes y escandinavos, ocurre en una Buenos Aires de sueños”, en: “Prólogo”, op.cit., p.121) y muchos personajes son judíos, por lo que la base de la Kábala está muy presente en este cuento. Igual, como sucede en los cuentos policiales, nada es lo que parece y el azar obra de maneras misteriosas.

En “El milagro secreto”, Járomir Hladík es condenado a muerte y pronto lo van a fusilar. Él tiene una obra inconclusa y ya no podrá terminarla… a menos que ocurra un milagro y Dios le conceda el tiempo necesario para tal fin antes de que se lleve a cabo su ejecución. 

“Tres versiones de Judas”. Acá tenemos uno de esos cuentos que trabaja de nuevo con los conceptos de manera pura y dura. Podría entrar dentro de la categoría de los escritores apócrifos, un poco como en el caso del personaje del cuento anterior también. Nils Runeberg quiere desentrañar el misterio de la traición de Judas a Jesús. Cada tesis que propone es más infame que la anterior. La verdad que intuye Runeberg puede ser aterradora. 

“El fin” es lo que hoy consideraríamos un fanfiction: Borges toma personajes que no son suyos y pertenecen a una muy famosa obra de la Literatura Argentina, quizás la obra que más importancia tiene como fundacional para nuestra historia literaria, y les da un cierre que nunca tuvo en la historia original, pero que podría haber tenido tranquilamente. En mi opinión, este es el final canon de ese personaje. 

“La Secta del Fénix” es un cuento enigma. El Narrador viaja por todo el mundo tratando de develar el misterio de la Secta del Fénix, quienes poseen un secreto, El Secreto. En el cuento nunca se dice cuál es ese Secreto. Pero todo el cuento da pistas de él. 

“El sur” es el último cuento de Ficciones, y también es el cuento más querido por Borges. Su tema es el valor, aunque es el valor a nivel personal, podríamos decir el concepto de la épica propia. Es un cuento fantástico (pertenece a ese género y es, a la vez, un cuento literariamente maravilloso) aunque no tenga ni un solo hecho sobrenatural. Juan Dahlmann debe de tener su “evento canónico” que le depare la muerte épica que él siempre deseó. 

Como ya dije, cada uno de estos cuentos en una maravilla literaria, algunos son más complejos de entender que otros, depende de cuan conceptual estaba Borges al escribir cada uno. 

Y bueno, este es mi homenaje a una persona que, yo como Lector desde siempre y Escritor en proyecto, admiro profundamente, no por nada hoy, 24 de agosto, se celebra el Día del Lector, coincidiendo con el nacimiento de Jorge Luis Borges en 1899.

¡Feliz día a todos los Lectores!



Vartan Gómez

Lunes 24 de Agosto de 2026


Pages