Por Román Reynoso para Mundo
Norte
La gloria deportiva y el
desamparo estructural volvieron a cruzarse en una misma escena. Tras
consagrarse con la medalla dorada en la prueba de rifle de aire 10 metros en
los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026, la tiradora olímpica Fernanda Russo
quebró en llanto frente a las cámaras y lanzó un crudo diagnóstico sobre la
realidad del deporte amateur en la Argentina: advirtió que los resultados
esconden una crisis presupuestaria severa y exigió financiamiento estatal para
garantizar el futuro de las disciplinas de alto rendimiento.
Russo, de 26 años y con tres
participaciones olímpicas sobre sus espaldas (Río 2016, Tokio 2020 y París
2024), sumó en Santa Fe su sexta presea dorada en el historial de los Juegos
Suramericanos tras imponerse tanto en la categoría individual como en la prueba
mixta por equipos junto a Julián Gutiérrez. Sin embargo, lejos de la
celebración complaciente, aprovechó la visibilidad del triunfo para exponer el
costo cotidiano que asumen los atletas.
«Es muy triste la situación que
está viviendo ahora el deporte amateur. El medallero es mentiroso, estamos
donde estamos solo porque los argentinos tenemos huevos y ovarios. Ganamos con
el corazón, pero necesitamos plata», disparó la tiradora en declaraciones
televisivas a TyC Sports minutos después de bajar del podio.
El contraste con la política y
el pedido por el 1% para el ENARD
En su descargo, la deportista
trazó un paralelismo con el gasto de la dirigencia pública y puso en debate las
prioridades presupuestarias del país. «Entendemos que el deporte no es una
política pública de prioridad y se entiende, pero también tenemos que entender
cuánto es el sueldo de una persona que legisla», subrayó.
Russo agradeció el respaldo del
Ejército Argentino —institución a la que pertenece y que hoy constituye su
principal sustento económico— y la labor del Ente Nacional de Alto Rendimiento
Deportivo (ENARD). En ese marco, reclamó restaurar el mecanismo histórico de
financiamiento: «Si este es el espacio de visibilidad donde les puedo pedir por
favor que pensemos en volver a poner el 1% para el desarrollo deportivo, ojalá
que sirva». Dicho gravamen a la telefonía móvil, derogado en 2017 durante la
gestión de Mauricio Macri, aseguraba una recaudación automática e intangible
para el organismo autárquico.
El descargo de Russo visibiliza una contradicción recurrente del deporte nacional: mientras los atletas logran sostener a la delegación argentina en los primeros planos regionales frente a potencias con estructuras profesionales consolidadas como Brasil, el andamiaje que debe contenerlos sufre recortes que amenazan el recambio generacional y la sustentabilidad del ciclo olímpico hacia Los Ángeles 2028.
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