En una tarde marcada por el pulso
del deporte y el clima cercano que caracteriza a Mundo Norte Magazine,
recibimos en el estudio a Maximiliano “Maxi” Porcel, mediocampista de
Defensa y Justicia, una de las apariciones jóvenes que empieza a ganar terreno
en el fútbol argentino. La charla, distendida pero profunda con Ariadna Páez
Morelli y Román Reynoso, dejó ver no solo al jugador, sino también al hombre
que se abre camino desde Villa Ballester hacia el profesionalismo.
Un técnico que marca el camino
Porcel habló con claridad sobre
su vínculo con Julio Vaccari, técnico del Halcón, a quien conoce desde
su etapa en Vélez:
“Fue el que me subió a Reserva…
es un técnico motivador y muy bueno”, expresó el jugador, destacando la
conducción grupal y la claridad de conceptos que recibe semana a semana.
Su rol dentro del equipo está
definido: intensidad en la recuperación, compromiso en el retroceso y
personalidad para hacerse cargo del juego cuando la pelota pasa por sus pies.
“Me lo pide hace dos meses… ya me
lo sé de memoria”, dijo entre risas, dejando ver la disciplina que lo acompaña.
Adaptación, vestuario y
referentes
El salto a un plantel de Primera
siempre implica un desafío. Para Maxi, la clave está en el grupo:
“Depende del grupo… los
referentes son los que te acoplan”.
Entre esos referentes mencionó a Leandro
Fernández, David Martínez, Barbona, Borgoño y Souto,
figuras que sostienen la estructura del equipo y que, según Porcel, son
líderes positivos dentro del vestuario.
La llegada junto a Demian,
compañero desde las inferiores de Vélez, también fue un alivio:
“Ir con él me hizo bien… sirve
mucho cuando llegás a un plantel nuevo”.
Rendimiento, rutina y
profesionalismo
Porcel detalló su rutina física y
los cuidados que sostiene para competir al máximo nivel.
“Hago preventivos por la
pubalgia… kinesio una o dos veces por semana, comer bien, descansar bien”.
Desmintió el mito del futbolista
nocturno:
“Mentira… inventan”, aunque
admitió que después de un clásico o un partido importante, el festejo está
permitido.
En cuanto a métricas y
estadísticas, confesó que no es algo que siga de cerca, aunque el cuerpo
técnico sí monitorea cada detalle mediante GPS:
“Tengo compañeros que corren 10 u
11 km… yo estoy en siete u ocho”.
La presión, la tribuna y el
juego emocional
El mediocampista no esquivó el
tema de la presión del público:
“A mí que me puteen me ayuda… me
hace bien”, aunque reconoció que cada jugador reacciona distinto.
También habló del vínculo con la
gente, las banderas que siempre están en el mismo lugar y la energía que se
siente tanto de local como de visitante.
Orígenes, familia y el rol del
fútbol como contención
Maxi nació y creció en Villa
La Rana, en Villa Ballester, donde dio sus primeros pasos en el club del
barrio.
“Picante la zona”, admitió, pero
también destacó el rol de su familia para mantenerlo en el camino correcto: “Mi
viejo me acompañó a todos lados… nunca tomé malas decisiones”.
El fútbol, como ocurre en tantos
barrios del país, fue una vía de escape y una oportunidad real:
“Siempre trato de volver al club…
ahí hice toda mi infancia”.
Sueños y proyección
internacional
Consultado sobre su futuro, no
ocultó su ilusión:
“Ojalá Europa… siempre dije que
me gustaría jugar en el Manchester United”.
Un sueño que convive con su
presente en Defensa y Justicia, donde el equipo atraviesa un buen momento y
pelea arriba en la tabla.
Cábalas, referentes y estilo
de juego
Aunque no es cabulero, sí respeta
ciertos rituales:
“Entro con el pie derecho… salgo
último”.
Sus referentes:
- En Argentina: Juan Román Riquelme.
- En el exterior: Alexis Mac Allister, a quien
admira por su inteligencia y calidad.
El presente del Halcón y su
crecimiento personal
Desde su llegada, Defensa y
Justicia perdió solo un partido. El equipo levantó su rendimiento y Maxi siente
que eso también lo potencia:
“Después del partido con
Estudiantes hubo un cambio… ahora estamos segundos”.
Sobre su propio desempeño, se
muestra confiado:
“Siempre estoy cerca del gol… ya
va a venir”.
La entrevista dejó ver a un
futbolista joven, comprometido, con raíces fuertes y sueños grandes. Un jugador
que entiende el valor del esfuerzo, del grupo y de la familia. Y que, desde
Varela, empieza a construir un camino que promete.
Maximiliano Porcel, una de las nuevas voces del fútbol argentino, pasó por Mundo Norte Magazine y dejó una certeza: su historia recién empieza.
Instagram: @mundonorte









