Por Román Reynoso para Mundo
Norte
Frecuencias de colectivos
reforzadas, desvíos en corredores viales clave y un esquema tripartito entre
Provincia, Nación y prestadores privados conforman la base logística para
contener la marea de fieles que colmará la Basílica de Luján durante la histórica
visita del Sumo Pontífice.
El ministro de Transporte
bonaerense, Martín Marinucci, y el jefe comunal lujanense, Leonardo Boto,
encabezaron una mesa de articulación técnica orientada a diseñar el plan
integral de movilidad urbana e interurbana. La premisa central del dispositivo
radica en mitigar el colapso de los accesos principales a la ciudad y
garantizar corredores fluidos para el traslado masivo de pasajeros desde el
Área Metropolitana de Buenos Aires y el interior provincial.
El diseño del operativo incluye
el incremento de servicios de transporte automotor de media distancia y local.
En la mesa de trabajo participaron directivos de la empresa Atlántida —a cargo
de las líneas 57 y 407, ejes estructurantes de conectividad directa con la
Ciudad de Buenos Aires y la zona oeste— y de la firma 11 de Junio,
concesionaria del servicio comunal 502. A su vez, formaron parte de los
lineamientos el subsecretario de Transporte Terrestre bonaerense, Damián
Contreras, y el director provincial Gonzalo Maldonado, junto a representantes
de carteras nacionales y cuadros técnicos del municipio.
Más allá del diagrama de
frecuencias y refuerzos de unidades, el foco logístico está puesto en el
ordenamiento vial en torno al casco histórico. El ingreso masivo de peregrinos
por Acceso Oeste, Ruta Provincial 7 y Ruta Nacional 5 exigirá desvíos
programados, playas de estacionamiento periféricas para micros de larga
distancia y corredores exclusivos para el transporte público regular, con el objetivo
de evitar el estrangulamiento de los accesos a la Basílica de Nuestra Señora de
Luján.
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