<title>El dilema de las divisas: ¿por qué los dólares que ingresan a la Argentina terminan en el colchón y no en la producción? | MUNDO NORTE

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30/03/26

El dilema de las divisas: ¿por qué los dólares que ingresan a la Argentina terminan en el colchón y no en la producción?

Por Román Reynoso para Mundo Norte

Un reciente informe de Idesa pone de manifiesto una paradoja preocupante en la economía argentina actual. A pesar de que el país está registrando ingresos significativos de divisas a través del superávit comercial y de préstamos internacionales, estos fondos no se están volcando a la inversión productiva ni al consumo, sino que están siendo absorbidos por el atesoramiento privado.



De acuerdo con los datos del balance cambiario correspondientes al primer bimestre de 2026, la balanza comercial de bienes arrojó un saldo positivo de 4.000 millones de dólares, mientras que los préstamos a empresas privadas sumaron otros 3.800 millones. Sin embargo, en ese mismo período, el atesoramiento por parte de personas físicas alcanzó los 4.900 millones de dólares. En términos llanos, la mayor parte de las divisas que entran por exportaciones y deuda terminan resguardadas "bajo el colchón".

Esta tendencia se ve alimentada por una apreciación cambiaria sostenida. Con una inflación que persiste en el orden del 3% mensual y un dólar que se mantiene estable —e incluso retrocedió nominalmente desde los 1.400 pesos en octubre de 2025 hasta los 1.370 pesos en marzo de 2026—, el tipo de cambio real se ha encarecido. Este escenario genera un entorno adverso para sectores clave como la industria, el comercio y la hotelería, que muestran signos de retroceso frente a la expansión de rubros extractivos como el agro, la energía y la minería.

El análisis advierte que este esquema, basado en cubrir la demanda de atesoramiento con divisas provenientes de la contracción de importaciones y el endeudamiento, no es sostenible en el largo plazo. Mientras los sectores urbanos, que son los principales generadores de empleo, sufren una caída en la actividad, el mercado laboral refleja un aumento de la desocupación y una precarización del trabajo a través del cuentapropismo informal.

Para revertir esta dinámica, resulta imperativo acelerar la normalización del esquema cambiario. La eliminación definitiva de los restos del cepo y la libre circulación del dólar son pasos necesarios para que el mercado determine las tasas y los precios de manera transparente. Si bien este proceso puede generar turbulencias inflacionarias transitorias, es el camino para que el crédito fluya nuevamente y los dólares dejen de ser un refugio de valor para convertirse en el motor de la reactivación económica. 


 Roman Reynoso 2026

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