Por Román Reynoso para Mundo
Norte
La interna del Partido
Justicialista en Tigre atraviesa sus horas más críticas tras la difusión de un
duro comunicado emitido por el espacio Peronismo de Tigre. En el texto,
se denuncia un "nuevo golpe a la vida interna" de la fuerza a raíz de
la supuesta designación de una conducción partidaria sin el consenso de las
bases ni el paso por las urnas.
El foco del conflicto se centra
en la figura de Luis Samyn, a quien el comunicado señala como el líder
de un grupo de afiliados impuestos "a dedo" por el massismo para
erigirse como autoridad del PJ local. La acusación es directa: el sector
alineado con el Frente Renovador es tildado de eludir su responsabilidad
política y refugiarse en maniobras judiciales por "falta de coraje"
para someterse a un proceso de elecciones internas.
El documento no escatima en
adjetivos calificativos, hablando de gestos de "cobardía política"
que pretenden construir una legitimidad inexistente. Asimismo, los firmantes
vinculan a estos dirigentes con "uno de los peores gobiernos de la democracia",
criticando que, lejos de realizar una autocrítica, se dediquen a cuestionar la
actual gestión municipal de Tigre.
Ante este escenario de fractura
expuesta, la exigencia del peronismo local es unívoca: solicitan a las
autoridades partidarias de la provincia de Buenos Aires que convoquen de
manera inmediata a elecciones internas abiertas. El objetivo es que la
conducción surja de la voluntad de los afiliados, bajo la premisa de que
"el que gana conduce y el que pierde acompaña", una regla fundamental
del movimiento que, según denuncian, hoy se encuentra vulnerada.
Instagram: @mundonorte

