Por Román Reynoso para Mundo
Norte
La empresa concesionaria
Ferrovías oficializó un nuevo cronograma de horarios que entrará en vigor a
partir del martes 19 de mayo de 2026. La medida, que tomó por sorpresa a miles
de usuarios del cordón norte del conurbano bonaerense, contempla una severa
reducción en la cantidad de trenes diarios y un estiramiento en los tiempos de
espera durante las franjas horarias de mayor demanda.
El ajuste operativo se
implementará de manera exclusiva durante los días hábiles, afectando el
trayecto completo que une las estaciones cabeceras de Retiro y Villa Rosa, en
el partido de Pilar.
Radiografía del recorte: los
datos oficiales
De acuerdo con la grilla horaria
aprobada, la línea perderá un total de 12 servicios diarios completos de
lunes a viernes. De esta manera, el esquema regular descenderá de las 105
prestaciones actuales a un piso de 93.
La poda de servicios se
distribuye de la siguiente forma según el sentido de circulación:
- Sentido Retiro → Villa Rosa: Se eliminan 7
trenes diarios, pasando de 52 a 45 servicios.
- Sentido Villa Rosa → Retiro: Se dan de baja
5 trenes diarios, reduciendo la oferta de 53 a 48 servicios.
El impacto más sensible para los
pasajeros se sentirá en las denominadas "horas pico" de la mañana y
de la tarde. Los intervalos de paso de las formaciones, que actualmente
promedian los 15 minutos, se estirarán a un rango de entre 18 y 20 minutos,
lo que inevitablemente provocará andenes más ruidosos y un mayor hacinamiento
dentro de los vagones.
Entre el silencio empresarial
y la alerta gremial
Hasta el momento, la comunicación
oficial de Ferrovías se ha limitado a exhibir los nuevos horarios en las
carteleras de las estaciones y en sus plataformas digitales, eludiendo dar
precisiones técnicas o económicas que justifiquen semejante reconfiguración del
servicio.
Sin embargo, el panorama
sectorial aporta las claves de la decisión. Desde el sindicato de maquinistas
de La Fraternidad ya se venía advirtiendo sobre un proceso de desinversión
sostenido en el sistema ferroviario del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA),
caracterizado por la escasez de repuestos básicos para el mantenimiento de las
locomotoras y el material rodante. Esta falta de insumos clave terminó por
forzar un esquema de contingencia más acotado para garantizar la seguridad
operativa mínima.
El impacto en el bolsillo y la
rutina del usuario
La puesta en marcha de este
cronograma reducido coincide temporalmente con otro golpe al bolsillo: el
incremento del 18% en las tarifas de trenes del AMBA, que llevó el
boleto mínimo de la primera sección a $330 para quienes posean la tarjeta SUBE
registrada. Los usuarios se enfrentan así a una ecuación compleja: pagar más
por un servicio que ofrecerá menores prestaciones.
Los principales damnificados serán los trabajadores y estudiantes de los partidos de Vicente López, San Isidro, Malvinas Argentinas y Pilar. Al reducirse la frecuencia, se prevé un efecto dominó que trasladará parte de la demanda hacia las líneas de colectivos de la región, las cuales ya operan al límite de su capacidad en las horas de ingreso y egreso laboral.
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