Un Viernes hace 135 años, sucedía un
hecho que marcaría la política argentina como pocos, un 26 de junio de 1891 el
Dr. Leandro Alem y un importante número de seguidores disconformes
con el acuerdo entre el Dr. Bartolomé Mitre, entonces candidato a presidente de
la Nación por la Unión Cívica y Julio A. Roca, líder del partido
Autonomista que impulsaban la conformación de una fórmula “de unidad nacional”
encabezada por Mitre, deciden escindirse la Unión Cívica y conformar
la Unión Cívica Antiacuerdista que el 2 de julio, tras la publicación del
“Manifiesto Radical”, pasaría a llamarse definitivamente UNIÓN CÍVICA
RADICAL.
Hace 135 años
atrás, bajo el liderazgo de Alem se creó el primer partido político
moderno de la Argentina y el de mayor antigüedad existente en Latinoamérica en
el cual, por sus filas, han pasado miles de hombres y mujeres que con la
militancia como mástil enarbolaron las banderas de la democracia, la justicia,
la libertad, la igualdad, la solidaridad y la dignidad del pueblo.
Pero
cuando Alem dice que el radicalismo es la “la causa de los desposeídos” marca
uno de los puntos culminantes en la formación del partido. Argumentaría Raúl
Alfonsín que “sin el apoyo de los desposeídos, ni siquiera los nacientes
sectores industriales y ni siquiera de aquellos productores de la tierra que se
estaba pauperizando cada vez más podrían enfrentar las estructuras del régimen.
La idea del protagonismo popular, el rescate
yrigoyeneano del sufragio era una idea transformadora y emancipadora a la vez,
porque nada podría seguir igual con el voto libre del pueblo y porque no se
podría vender al país con el voto libre del pueblo”.
Por eso el radicalismo encabezo revoluciones en el país y no para tomar el poder por las armas, sino para lograr la participación del pueblo por medio del voto. Nuestro partido nació para representar al pueblo y garantizar la participación popular. Fue el partido que con sus luchas logro el voto UNIVERSAL MASCULINO, SECRETO Y OBLIGATORIO, y con sus luchas ungió en 1916 al primer presidente elegido por la voluntad popular: el Dr. Hipólito Yrigoyen, el partido que se expresó contra el fascismo y las desviaciones totalitarias del peronismo(pago entre otras cosas con Balbín preso), el partido de la justicia social, de las libertades públicas, el partido que lucho contra todas las dictaduras, el partido que junto al pueblo y bajo el liderazgo del Dr. Raúl Alfonsín recupero para todos los tiempos la democracia.
El radicalismo en su nacimiento canalizo las aspiraciones de las mayorías nacionales y populares y propugnaba la Independencia del Estado.
La UCR le dio a la argentina muchas transformaciones políticas, económicas y sociales. Como así muchos de los más renombrados políticos que tuvo el país como ser Alem, Yrigoyen, Sabattini, Larralde, Lebenshon, Illia, Juan Carlos Pugliese, Ricardo Balbín, Conrado Storani, Raúl Alfonsín. La UCR debe retomar su vocación transformadora PARA QUE JUNTOS SIGAMOS CONSTRUYENDO FUTURO.
Sin
ninguna duda UNIÓN CÍVICA RADICAL un partido que trasciende como ningún
otro en la República Argentina.
“Tener un
partido como la Unión Cívica Radical es un lujo. Ningún país de América Latina
y muy pocos en el mundo pueden jactarse de contar, dentro de su espectro
político, con un partido cuya antigüedad exhiba una continuidad tan
impresionante”
Felix Luna (1925-2009)
El partido de la Reforma
Universitaria, la jornada laboral de 8 hs., el descanso dominical, libertades
públicas, el respeto a la Constitución, los D.D.H.H, la Democracia, el juicio a
las juntas.
135 años luchando por transparencia, conquistamos el sufragio, siendo protagonistas o acompañando las luchas por las causas de las mayorías populares.
Defendemos la libertad, igualdad, educación y la cultura del trabajo. La igualdad de oportunidades reales.
Somos el partido más antiguo en vigencia, pero también el primer partido político moderno del país.
Luchemos por modernizarnos, manteniendo la escencia para seguir teniendo vigencia y futuro al servicio del País.
Lic. Javier M. Argolo

