Bolsillo
De
un solo saque extrajo una rana viva del bolsillo
un
clarinete de ocho muescas, un ramo de amapolas,
un
porro, una matraca, un pañuelo, con los nombres vivos,
una
ventana con los vidrios rotos.
Sacó,
un puñado de papel picado de colores,
una
sarta de colores picados de papel.
metió
una mano y sacó una mina,
una
mona de seda, una nariz de zanahoria.
Un
pepino que, de incógnita, hacía las veces de marido.
un
marido, que, de frente, no valía ni un mísero pepino.
Haciendo
gala de hidalguía
expulsó
su ombligo del bolsillo,
un
antiguo bastón de caramelo
un
féretro de chocolate amargo
colgajos
de amores mal paridos
y
una ristra desabrida de trémulos abrazos.
Fue
acomodando todo en su regazo.
las
cosas y los nombres de las cosas;
insectos
y comidas; caricias y destierros, comienzos y finales.
Fue
acomodando todo en su escenario,
por
colores, por tamaño, por orden alfabético.
En
cada lugar había una cosa,
en
cada nombre, apareció un recuerdo.
Y
entonces, se acordó de ella,
metió
la mano presuroso.
Y
entonces, se acordó de ella
gritó
y lloró, por el bolsillo roto.
Hugo Rossi
