Por Román Reynoso para Mundo
Norte
La Juventud de la Unión Cívica Radical (UCR) busca reposicionarse como una fuerza de centro con propuesta propia, distanciándose tanto del kirchnerismo como de la actual gestión libertaria.
En una entrevista con Mundo Norte Magazíne, su presidente nacional,
Nahuel Breglia, utilizó la capilaridad territorial del partido (cinco
gobernaciones y más de 500 intendencias) para proyectar a Leonel Chiarella,
intendente de Venado Tuerto, como un perfil presidencial viable. Según Breglia,
la reelección de Chiarella con el 83% de los votos simboliza la gestión
eficiente que el país demanda frente al "capitalismo de amigos" y el
abandono estatal.
El análisis de Breglia no elude las grietas estructurales del país. En educación, denunció la ruptura de la alianza escuela-familia y la falta de un plan pedagógico nacional desde los años 90.
Un dato crítico: en universidades del Conurbano bonaerense,
solo se gradúa entre el 5% y el 7% de los ingresantes. A esto se suma la
precarización salarial docente, que empuja a profesionales hacia la economía de
plataformas, y el incumplimiento prolongado de la ley de financiamiento
universitario, que asfixia al sistema público en un momento histórico donde el
conocimiento define la competitividad global.
En el frente económico, el
dirigente radical trazó un paralelo con la década de 1990. El cierre de
empresas emblemáticas como Fate o Granja Tres Arroyos no es un hecho aislado,
sino el síntoma de un modelo que desmantela cadenas productivas locales. Con 1,7
millones de hogares afectados por la desocupación según el INDEC, Breglia
advirtió que la promesa de que "el ajuste genera reconversiones" no
se traduce en oportunidades reales para la clase media, las pymes o los
trabajadores, quienes quedan a la deriva sin redes de contención.
La UCR apuesta a que la combinación de gestión territorial probada, como el modelo de seguridad y obra pública de Maximiliano Pullaro en Santa Fe, y una propuesta humanista que no abandone al Estado en sus funciones esenciales, puede articular una salida coherente. El desafío es transformar esa crítica en una oferta electoral que convenza a un electorado exhausto de los extremos.
Mirá el programa aquí




