<title>Druk (Otra Ronda): el experimento que sacude la calle Corrientes y que no podés dejar pasar | MUNDO NORTE

Títulos

31/01/26

Druk (Otra Ronda): el experimento que sacude la calle Corrientes y que no podés dejar pasar



Por Román Reynoso para Mundo Norte.


Si alguna vez sentiste que la rutina te está apagando, que la chispa de la juventud se volvió una bruma lejana o simplemente necesitás que una historia te agarre de las solapas y te sacuda, tenés que ir al Teatro Metropolitan. No es una sugerencia: es una orden para cualquier amante del teatro que quiera ver por qué Buenos Aires sigue siendo la capital mundial del drama y la pasión.



Druk (Otra Ronda), bajo la dirección del magistral Javier Daulte, no es solo la Ganadora del Martín Fierro a la Mejor Obra; es una experiencia visceral.



La premisa, ya conocida pero aquí revitalizada, nos presenta a cuatro docentes que deciden poner a prueba la teoría del psiquiatra Finn Skårderud, la cual sostiene que el ser humano nace con un déficit de alcohol en sangre del $0.5%. Lo que comienza como un experimento pedagógico para recuperar la chispa vital, deriva en una exploración cruda sobre el vacío existencial y la crisis de la mediana edad.



Un elenco de titanes en su mejor momento

Ver a estos cuatro actores juntos es, sencillamente, un privilegio histórico para nuestra cartelera. La química entre ellos es tan real que por momentos olvidás que estás en una butaca y sentís que sos el quinto amigo en esa mesa:

  • Carlos Portaluppi: Lo que hace este hombre en escena roza lo milagroso. Tiene la capacidad de crear climas dramáticos excepcionales con un solo gesto. Su silencio habla más que mil gritos; te pone la piel de gallina y te estruja el corazón.
  • Osqui Guzmán: Es la ductilidad hecha carne. Su despliegue físico y actoral es una clase magistral de ritmo. Pasa de la comedia más desopilante a la vulnerabilidad más absoluta sin escalas, manejando al público a su antojo.
  • Pablo Echarri y Juan Gil Navarro: Ambos entregan interpretaciones de una madurez arrolladora. Echarri maneja una tensión contenida brillante, mientras que Gil Navarro aporta la sensibilidad necesaria para que este cuarteto sea una maquinaria perfecta.


Rompiendo las reglas: vos sos parte de la obra

Olvidate de la distancia fría del escenario. Aquí se rompe la cuarta pared de manera constante. Los actores te miran, te hablan, te desafían. La obra te seduce con pasos de comedia brillantes y te nutre con datos culturales asombrosos, para luego llevarte a un final emocionante que es, sin exagerar, uno de los momentos más bellos y reflexivos que se han visto en la calle Corrientes en años.

Es una obra sobre el amor, la amistad y esa urgencia de sentirnos vivos antes de que sea tarde. Salís del teatro con ganas de abrazar a tus amigos, de brindar por la vida y, sobre todo, con la sensación de haber sido testigo de algo grande.

La recomiendo efusivamente. No esperes a que te la cuenten, porque las entradas vuelan y esta experiencia se vive con los cinco sentidos.


Roman Reynoso 2026

Portal de Noticias:  MundoNorte 

Instagram: @mundonorte  

Pages