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15/12/25

Alerta por la reforma laboral: Advierten que el proyecto ignora a las PyMEs, el sector que concentra el 80% de la informalidad



Por Román Reynoso para Mundo Norte

El ambicioso proyecto de reforma laboral ya ingresó al Congreso de la Nación con casi 200 artículos y una promesa central: promover la formalización masiva de trabajadores para, de paso, oxigenar las cuentas del sistema previsional. Sin embargo, un reciente informe técnico enciende las luces de alarma sobre una "debilidad de origen" que podría hacer naufragar los objetivos del gobierno: la iniciativa no contempla la realidad de las micro y pequeñas empresas, verdaderas protagonistas del empleo no registrado en la Argentina.

Según un análisis del Instituto para el Desarrollo Social Argentino (IDESA), publicado este 14 de diciembre, la estrategia oficial falla en el diagnóstico. Las cifras del INDEC son contundentes: el 40% de los asalariados privados en el país son informales. Pero el dato clave es dónde están esos trabajadores. El 80% se desempeña en microempresas de menos de 10 empleados. Es decir, la informalidad no es un fenómeno de las grandes corporaciones, donde la incidencia es marginal (4%), sino un drama del tejido pyme más vulnerable.

El problema de medir a todos con la misma vara

El reporte de IDESA señala que obligar a un kiosco o a un pequeño taller a cumplir con los mismos Convenios Colectivos de Trabajo (CCT) diseñados para grandes industrias es una trampa que empuja a la ilegalidad. Estos convenios, muchos de ellos con décadas de antigüedad y obsoletos, imponen burocracias y costos que las microempresas no pueden afrontar.

La propuesta técnica para "salvar" la reforma es pragmática y audaz: permitir que las empresas de menos de 10 trabajadores queden excluidas de los convenios colectivos de actividad. Estos emprendimientos deberían regirse únicamente por la Ley de Contrato de Trabajo (respetando jornada legal, salario mínimo, aguinaldo y vacaciones), sin las cargas adicionales de los sindicatos sectoriales. Para las empresas medianas (de 10 a 100 empleados), se sugiere la opción de negociar convenios propios por empresa.

El costo fiscal: menos oneroso de lo que se cree

El otro gran obstáculo son las cargas sociales. Aquí, la solución planteada es establecer un mínimo no imponible a la masa salarial para las contribuciones patronales. El Consejo de Política Social ya ha puesto una cifra sobre la mesa: $5.000.000 mensuales libres de contribuciones.

Lo interesante es el análisis de costos. Según las estimaciones, esta medida fiscal tendría un costo del 0,23% del PBI. Para ponerlo en perspectiva, es menos de la mitad de lo que costará el nuevo Fondo de Asistencia Laboral (FAL) para despidos, calculado en un 0,5% del PBI. Es decir, aliviar a las PyMEs para que contraten en blanco es más barato para el Estado que financiar el nuevo sistema indemnizatorio.

La conclusión es tajante: si el Congreso no corrige este sesgo y adapta la norma a la realidad de las pymes, la reforma corre el riesgo de ser solo un cambio de reglas para los que ya están dentro del sistema, dejando intacto el núcleo duro de la informalidad en la Argentina.


Roman Reynoso 2025

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