Por Román Reynoso para Mundo
Norte
Tras el anuncio oficial del
cese de operaciones en la planta de Fate, el foco de preocupación se
desplaza ahora de los portones de la fábrica hacia las calles de Virreyes
y el centro comercial de San Fernando, San Isidro o Tigre. No se trata
solo de la pérdida de una fuente de producción icónica, sino de la desaparición
súbita de una de las masas salariales más potentes de la región, lo que
anticipa un invierno económico crudo para el consumo local.
Históricamente, los
trabajadores del neumático, agrupados en el SUTNA, han logrado
paritarias que posicionaron sus ingresos muy por encima de la media industrial.
Con sueldos básicos que superaban holgadamente la canasta básica y beneficios
adicionales por productividad y turnos rotativos, estos 920 empleados
representaban un motor fundamental para el "comercio de proximidad".
La caída del "consumidor
estrella"
El impacto en la economía de
la Zona Norte se puede desglosar en tres niveles críticos:
1. Consumo
Masivo y Gastronomía: Gran parte de esos ingresos se volcaban
mensualmente en los centros comerciales a cielo abierto, como los de la Avenida
Avellaneda. Supermercados, carnicerías y locales gastronómicos de la zona
ya prevén una caída vertical en sus ventas. "El operario de Fate no
solo compraba lo básico; era el que movía el consumo de fines de semana y las
mejoras en el hogar", señalan fuentes del sector comercial
sanfernandino.
2. Servicios
y Oficios: El cierre afecta indirectamente a una red de pequeños
talleres, fletes y proveedores de servicios que gravitaban en torno al
ecosistema de la fábrica. Sin esa circulación de capital, la cadena de pagos
local entra en zona de riesgo.
3. Recaudación
Municipal: Para el municipio de San Fernando, la pérdida de las tasas
de Seguridad e Higiene de una empresa de la magnitud de Fate, sumada a la menor
actividad comercial general, representa un desafío fiscal inmediato para
sostener la inversión en servicios públicos.
El "Efecto
Multiplicador" en reversa
En economía, se estima que por
cada puesto industrial directo se generan entre 2 y 3 empleos indirectos en la
cadena de valor y servicios. En el caso de San Fernando, el retiro de estos 920
salarios de alto poder adquisitivo actúa como un multiplicador negativo. Al
dejar de circular esos fondos, los pequeños comerciantes se verán obligados a
reducir stock, postergar contrataciones o, en el peor de los casos, bajar sus
propias persianas.
El cierre de Fate no es solo
un balance contable que da negativo para la familia Madanes Quintanilla; es un
golpe directo al corazón del tejido social de Virreyes en particular y toda la
zona norte en general, donde generaciones enteras construyeron su vida
alrededor de la fábrica y su capacidad de consumo.
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