<title>La insumisión como antídoto al desencanto: lecciones de Noam Chomsky para una Argentina en crisis | MUNDO NORTE

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19/03/26

La insumisión como antídoto al desencanto: lecciones de Noam Chomsky para una Argentina en crisis

Por Román Reynoso para Mundo Norte.

A sus 97 años, Noam Chomsky no solo es una leyenda de la lingüística y el activismo, sino un testigo lúcido del siglo XX y lo que va del XXI. En una reciente entrevista para el medio The Objective, el intelectual estadounidense lanzó una premisa que sacude los cimientos de la autoayuda convencional: la felicidad no es un estado de confort pasivo, sino el resultado directo de la insumisión. Para Chomsky, el bienestar humano está atado a la capacidad de rebelarse contra lo establecido y a la convicción de que las estructuras, por más sólidas que parezcan, son transformables.



Esta tesis adquiere una relevancia casi urgente cuando la trasladamos a nuestra idiosincrasia. En Argentina, el escepticismo parece haberse convertido en un rasgo de identidad nacional. Atravesados por crisis cíclicas, una inflación que erosiona el futuro y una polarización política que agota el debate, muchos ciudadanos han caído en lo que los especialistas llaman "indefensión aprendida": la creencia de que, hagamos lo que hagamos, nada va a cambiar.

Chomsky nos advierte sobre el peligro de este pensamiento. "Si asumes que no hay esperanza, garantizas que no habrá esperanza", sostiene. Al aplicar esta lógica a la realidad local, el mensaje es claro: la apatía y el cinismo no son solo estados de ánimo, son decisiones políticas que mantienen el statu quo. La felicidad, en términos chomskianos, no se encuentra en el aislamiento o en la resignación de "salvarse solo", sino en la acción colectiva y en el ejercicio de la soberanía intelectual.

El desafío que nos plantea el filósofo es doble. Por un lado, nos invita a recuperar la capacidad de asombro y la curiosidad, herramientas fundamentales para desarmar los relatos oficiales. Por otro, nos empuja a una reflexión incómoda: ¿es nuestra "queja constante" una forma de resistencia o es, en realidad, la máscara de nuestra propia parálisis?

En una sociedad que muchas veces premia la obediencia o el silencio por conveniencia, la figura de un hombre de casi un siglo que aún cree en la capacidad de crear un mundo mejor resulta profundamente subversiva. No se trata de un optimismo ingenuo, sino de un optimismo de la voluntad. La invitación está hecha: entender que la verdadera plenitud surge cuando dejamos de ser espectadores del declive y empezamos a ser arquitectos de la desobediencia constructiva. 

¿Estamos listos para abandonar la comodidad del pesimismo y asumir el riesgo de ser felices a través del compromiso?



Roman Reynoso 2026

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