Cada 4 de enero
conmemoramos la importancia del Braille como medio de comunicación esencial
para la plena realización de los derechos humanos de las personas ciegas y con
deficiencia visual.
Eduquemos, ayudemos y acompañemos a todos los que
necesitan apoyo para desarrollarse.
En noviembre de 2018, la Asamblea General decidió
proclamar el 4 de enero para poner de manifiesto que facilitar el acceso a la
escritura es un requisito crucial para que las personas con discapacidad visual
disfruten plenamente de los derechos humanos y las libertades fundamentales.
El braille es una representación táctil de símbolos alfabéticos y numéricos que utiliza seis puntos para representar cada letra y cada número, e incluso símbolos musicales, matemáticos y científicos. Este sistema de escritura lo usan las personas ciegas o con deficiencia visual para leer los mismos libros y publicaciones periódicas que los impresos para la lectura visual y garantizar la comunicación de información importante para ellas y otras personas y representa competencia, independencia e igualdad.
Este sistema de lectoescritura es mucho más que un código: es una llave indispensable para la educación, la libertad de expresión, el acceso a la información y la cultura.
Asimismo, el braille es un medio de comunicación para las personas ciegas, como se refleja en el artículo 2 de la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, y puede ser pertinente en los contextos de la educación, la libertad de expresión y opinión y el acceso a la información y la comunicación escrita, así como en el contexto de la inclusión social para las personas ciegas, como se refleja en los artículos 21 y 24 de la Convención.
Tomemos conciencia y ayudemos a incluir a las
personas ciegas y con
deficiencia visual.
Lic. Javier Argolo.

